Homo Imaginaris

            Hace ya casi una década, el señor Álex Grijelmo escribió en su libro titulado “Defensa apasionada del idioma español”1 que la invasión del inglés ha estado provocado muchos descalabros y verdaderos desastres en nuestra colorida y fuerte lengua castellana. Claro que, no usó esas palabras. Pero las palabras que sí usó fueron que el hecho de poner el adjetivo antes que el sustantivo como sucede en las lenguas germánicas, constituye una manera de sentir en la que se le da más importancia a la cualidad que al objeto, lo cual no ocurre en el español (exceptuando en algunas ocasiones en el idioma literario). El Sr. Grijelmo también menciona en su popular libro que por ese cambio de órden de las palabras se ha equivocadamente traducido “ciencia ficción” lo cual nos hace pensar que las obras futuristas (de este género) parten de una ciencia aunque sea ficticia. Pero realmente lo ficticio constituye el sustantivo en la expresión inglesa. ¿Es esto realmente cierto o es la verdad de que “ficción” no está funcionando como adjetivo y se está malinterpretando incluso la mala traducción?. Si fuera este caso entonces... ¿realmente estamos usando bien esas dos palabrillas? ¿no podríamos entonces usar “ficción científica”?.

            La mayoría de las personas, tras una breve reflexión al respecto podría darse cuenta de que realmente no estamos usando bien el término ciencia ficción, por tratarse de un insulso calco del inglés y realmente no tiene el valor semántico que la frase necesita en el español.

            La Real Academia Española a través de su Diccionario de la Lengua Española (vigésima segunda edición), que está asequible por Internet2. Nos dice que ficción (del latín fictio, -onis) significa:

  1. Acción y efecto de fingir.
  2. Invención, cosa fingida.
  3. Clase de obras literarias o cinematográficas, generalmente narrativas, que tratan de sucesos y personajes imaginarios.

            También nos dice que la ciencia ficción es:

  1. Género de obras literarias o cinematográficas, cuyo contenido se basa en hipotéticos logros científicos y técnicos del futuro.

            La vox populi así lo entiende y deberíamos tener esa definición, al menos por ahora, como un axioma, dado que el término ya está demasiado extendido. “Ciencia ficción” tiene  muchísimas interpretaciones, subgéneros, corrientes, temas, tipos y demás información acerca de ella, la cual se puede encontrar por doquier. Se puede ir desde la ciencia ficción “hard” y la “soft”, pasando por las distopías así como las ucronías y terminando en estilos como el cyberpunk, el postcyberpunk y el steampunk3.

            Es el así denominado postcyberpunk el que personalmente me llama la atención, porque según la Wikipedia en línea, el postcyberpunk...

“describe un subgénero de la literatura de ciencia ficción que se supone ha emergido desde el movimiento Cyberpunk. Como su predecesor, el postcyberpunk se centra en desarrollos tecnológicos en sociedades de un futuro cercano, generalmente examinando los efectos sociales de las telecomunicaciones globales, la ingeniería genética o la nanotecnología. Pero a diferencia del cyberpunk "clásico", las obras de esta categoría se caracterizan por tener personajes que actúan para mejorar las condiciones sociales, o al menos para proteger el status quo de la creciente decadencia.”

            ¿Por qué es el tipo que me interesa? porque quitando el ya masticadísimo tema del heroe protagonista, creo que este es el tipo de obras que más ha impulsado al desarrollo tecnológico de la humanidad dando como resultado muchas de las comodidades con las que cuenta hoy en día, más las que faltan por llegar.

            Al leer la palabra ficción podemos darnos cuenta de que en ella se encuentra un tanto matizada la palabra imaginación y hasta donde sabemos, los humanos somos los únicos que contamos con esa habilidad. Siendo así, ¿quién puede negar que la razón por la que se le llamó homo habilis a aquel ser humano primitivo no se debió en parte a la imaginación y a la ficción que de ella emanaba? ¿existe ese punto en la evolución del ser humano en el cual la imaginación fue el motor de la adquisición de habilidades? ¿en qué punto de la historia del ser humano, pues, podría establecerse la fecha de nacimiento de la imaginación?. Sería muy difícil, pues para ello necesitaríamos pruebas contundentes de la imaginación humana y de su habilidad para materializar los frutos de la ficción recién creada.

            ¿Cuándo fue que el ser humano empezó a aplicar el proceso mental científico a realidad tangibles?. ¿Ha sido acaso la ficción la creadora de las primeras religiones e ideologías y por lo tanto de tecnología?. (Hay que recordar que muchísimas tecnologías fueron creadas para responder a los requerimientos que de la religión pululaban). Si el aislamiento conceptual de la vida permitía la explicación de la misma, ¿toda aquella ficción divina podría explicarla? Y ya dentro de la efímera existencia ¿la ficción, la modificación de la realidad y la imaginación permitieron hacer más llevadera la vida?

            Y uno podría llegar a preguntarse entonces:
            ¿Cómo se creó el concepto físico de la palanca? ¿Arquímedes se habrá imaginado a sí mismo cuando escribió “Dadme una palanca y un punto de apoyo y moveré al mundo”?.
            ¿Qué hay con la polea?
            ¿Acaso fue la imaginación lo que llevó a Pitágoras a un momentum de inspiración  y así abstraer la realidad de la problemática (geométrica) del triángulo y establecer su famoso teorema?.
            Y muchos años después de eso... ¿quién se atreve siquiera en negar el increíble ingenio de Leonardo Da Vinci? ¡Imaginó, diseñó y creó aparatos avanzadísimos para su época!. El hombre icono del renacimiento que fue arquitecto, escultor, pintor, inventor, ingeniero y sólo Dios sabe en qué otras ciencias y artes más estuvo involucrado.
            ¿No son estos ejemplos de la abstracción de la realidad problemática y de soluciones mentales ingeniosas realizadas en dicha abstracción y llevadas de nuevo a la realidad como grandes soluciones, inventos y avances científicos?

            Cuando un ser humano imagina, cuando la ficción se gesta en su mente, el genio puro está trabajando en su alma. Entonces empieza a bocetar y así retroalimenta a su imaginación haciendo ajustes aquí y allá conforme los detalles van tomando forma en esa realización parcial llamada boceto. Pero poco a poco este proceso creativo se ha visto desvalorizado conforme el materialismo invade cada rincón de nuestra vida. ¿A quién le importa saber cómo funciona un teléfono celular? basta con que funcione (y que tenga MP3, mensajes multimedia, bocinas potentes, “Bluetooth”, infrarrojo, que se pueda revisar el correo electrónico, que de preferencia sea azul y del modelo más reciente). ¿Qué importa saber el por qué de los efectos especiales en las películas? mientras se vean “muy padres” podemos gastar dinero viendo las películas en vez de entenderlas y apreciar más la historia que nos cuentan, su arte, su esencia, su significancia.

            En la sociedad mexicana, esta pasividad por siquiera curiosear en los detalles que dieron origen a los avances tecnológicos ha provocado un resago en la producción científica (maxime con la falta de apoyo a la investigación). Somos importadores de tecnología, no productores de la misma. Tenemos ese sentimiento de patitos feos y de subordinación ante lo extranjero (madeinchismo) que nos impide empezar a imaginar a nuestros conciudadanos en mejores condiciones de vida, empezar a plasmarlos en realidades útiles que nosotros mismos diseñemos o hagamos.

            En cuanto a producción literaria y cinematográfica, siento que los mexicanos sabemos contar bien muchas historias pero nos es muy difícil dar un paso más allá y que esas historias sean producto de la ficción científica prometedora tal y como funciona en muchísimas obras de otros países (Estados Unidos y Japón a la cabeza). ¿Alguien ha visto una película mexicana sugerente de ficción científica que realmente muestre ese genio del que nos aferramos tanto en momentos de baja autoestima colectiva?. Aunque hay muy buenas sobre la ficción no científica, no hay que olvidar a Guillermo del Toro.

            Pero tampoco hay que olvidar que sí ha habido casos excepcionales de verdaderos genios en México, como por ejemplo el señor Guillemo González Camarena. También podemos saber en los medios de comunicación con relativa frecuencia acerca de los inventos de investigadores y estudiantes de las universidades (la mayoría públicas) en todo México. Unos no pasan de ser paliativos y otros verdaderos ejemplos de que “sí se puede”.

            Dice la frase que “la necesidad es la madre de todas las invenciones” y si esto es así entonces la imaginación es el útero donde se gesta. La ideación no tiene por qué ser un proceso engorroso ni exclusivo para personas cultas o “leídas”. Se puede comenzar con ejercitar nuestro músculo gris con algunos de estos consejos: bañarse con los ojos cerrados, usar más la mano no dominante, leer en voz alta, cambiar de rutas para ir al trabajo o a la casa, cambiar las rutinas diarias, cambiar las cosas de lugar con cierta frecuencia, aprender algo nuevo al menos cada mes, identificar monedas sólo con el tacto. Cosas como esta estimulan a la memoria, al proceso mental y a la imaginación, además de que nos bajan el nivel de estrés.

            Volver a la niñez, descubrir la belleza en las cosas sencillas y maravillarnos por esa sencillez podría también ayudarnos. Empezar a escribir frases, aunque parezcan tontas, recién lleguen a nuestra mente también es una buena idea. El volver a ser niño nuestra imaginación volaría de la realidad que nos agobia.

            Pero todo esto no sería nada sin aquello que cambió la vida de los seres humanos para siempre. La escritura. Es ella la que más nos conmueve. La que más nos sugiere, nos incita y nos estimula. Aunque algunos digan que eso de la lectura no está de moda. ¿De qué sirve el conocimiento sin una forma práctica de transmitirlo? Gracias a la aparición de la escritura y los libros, el hombre ha podido almacenar su conocimiento. Por medio del producto de la imaginación e ingenio humano plasmado en la escritura, los seres humanos podemos saber del trabajo de muchos y así el mundo avanza.

            Así, toda persona que no le guste la lectura (y sobretodo aquella lectura que provocan nuestra imaginación y nos enseñan qué bueno podría suceder con nosotros y cómo la tecnología puede ayudarnos) o al menos no ejercitar su mente puede ser considerada como una cavernícola mental; su ser, su alma y su imaginación fermentarán, es decir, no avanzarán y no tendrán futuro. No es necesario ser un intelectual o una persona culta, no. Es sólo cuestión de no quedarse con lo mismo toda la vida, de no ser del montón y buscar siempre lo mejor para nosotros, para todos.

            Maravilloso ese animal inteligente llamado ser humano. Ingenioso ser social desde el inicio de sus culturas capaz de construir puentes, caminos, edificios y palacios, de modificar su ambiente circundante, de derribar montañas y desviar caudalosos ríos. Único ser viviente que ha intentado siempre acercarse a la belleza a través del arte. Creador de mundos ficticios, de sueños; capaz de imaginar avances que no sabemos si llegarán a darse en diez, cien o mil años. Constructor de máquinas y aparatos que funcionan a veces hasta mágicamente y que han sido capaces de llevarlo al espacio exterior, de transportarlo a gran velocidad, de alegrar a un niño con un tiovivo y... de destruirlo todo con un solo botón.

 

Guadalajara, Jalisco, México.
Septiembre de 2007


   Taurus 2002, sección IX “La invasión del inglés”. Página 152

   http://www.rae.es

   http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia_ficción