Guadalajara, Jalisco.
Mayo 10, 2005

Existe una historia llamada “historia de dos ciudades”. Pero esta es “mi historia de tres madres”.

Yo mismo desconozco los detalles del principio de mi vida y corro el riesgo de decir una tontería, pero en todas las declaraciones de amor se pueden decir tonterías y como este escrito es meramente eso, permítaseme decirlas. Primero, declaro mi amor a mi madre biológica, a quien en los inicios de mi vida, puedo sólo agradecerle eso.

Y segundo, declaro mi amor a mis otras dos madres (algunas fuentes familiares dicen que tuve “otras cuatro madres”, contando a Conchita y a Gaby), mi abuelita hermosa y mi eterna Marthita. Quiero agradecerles el haberme tenido y cuidado sin renegar (porque... no renegaron de mí ¿cierto?). A ustedes les debo mi infancia temprana y como dicen que un niño es lo que es por sus primeros años de vida, pues es justo darles el crédito y decir que soy lo que soy gracias a ustedes. Lo bueno y lo malo, soy ustedes y nunca me cansaré de decir orgullosamente que mi abue y mi tía me criaron.

Discúlpenme si ocasioné algún problema algún día, perdónenme si hice que hubiera algún disgusto familiar, yo estaba muy chiquito y no sabía lo que hacía, lamento haberles costado. Sepan que hoy las quiero dos muchos y les estoy muy agradecido por haber aguantado a este chiquillo chillón, por las veces que me les enfermaba, que les hacía berrinche y hasta la vez que me perdí.

Te extraño mucho Marthita :'( siempre te extrañaba cuando salías a campo a trabajar para tus hijos y no sabes la melancolía que me daba el levantarme y saber que te habías ido sin haberme despedido, te ibas dejándome la casa oliendo a tu perfume, y entonces era cuando lamentaba no haberte visto siquiera partir. A ti te debo más que a nadie, por ti tengo mi carrera y mucho de lo que tengo es gracias a ti.

De mi abuelita no puedo decir nada, y dicen que cuando uno no tiene nada que decir de una mujer tan maravillosa es que hay demasiado que decir. Mami, siempre te he visto como la matriarca de mi familia y me siento muy orgulloso de llevar tu sangre y tu apellido. Creo que soy toda tu escencia, un poco refunfuñón, esquivo con los extraños, pero totalmente noble.

Gracias por todo lo que me dio cada una de mis madres y esa pendejada de que “madre, sólo hay una” a mí no me la pegan ni con chicle, yo tengo tres y al que no le parezca, pues ahora sí que me vale m...

Las extraño, las quiero, las amo, mis bellas mamis.
=)


Cariñosamete...
José Leonardo Ruiz VÁZQUEZ
“El tres veces hijo”

Y como dijo el que lo dijo: “Este es un recordatorio a los que tienen madre y actúan como si no la tuvieran”